jueves, 21 de febrero de 2008

GENEROS LITERARIOS (APUNTES)

I. LOS GÉNEROS LITERARIOS

1. Elementos Teóricos

Se entiende por género la clase o tipo de discurso literario determinado por los elementos que tienen en común un conjunto de obras: sus rasgos estructurales, sus temas, etc. El estudio de los géneros ha sido controvertido al paso del tiempo y ha sufrido numerosas transformaciones, pero la clasificación tradicional ha servido como un instrumento para identificar la producción de los autores. El término GÉNERO LITERARIO tiene su origen en la filosofía griega como imitación o representación de la realidad. Este concepto adquiere gran auge con Aristóteles, quien lo define de acuerdo a sus características formales y distintivas de estructura y tema; es así como surgen los distintos géneros.

Las distintas clasificaciones, hasta el siglo XIX, han coincidido en tres géneros[1]: el ÉPICO, EL LÍRICO y el DRAMÁTICO. Algunos autores de diversas épocas han considerado otros como el didáctico, el satírico y el filosófico, pero en la actualidad se ha comprobado que no tienen la fuerza como géneros, por lo que sólo se estudian como parte de las producciones en la época en la que surgen. En el siglo XX se intenta una ruptura con los modelos tradicionales y se replantean como géneros NARRATIVO, POÉTICO y DRAMÁTICO; aunque no es fácil clasificar toda la producción literaria porque los autores recurren a elementos de diversos géneros en un mismo texto. Esto significa que la teoría de los géneros no es rígida ni mucho menos normativa, es decir, no establece parámetros para la creación literaria. En cambio, sí ofrece a los lectores una guía para reconocer las formas, los contenidos y los prototipos textuales que utilizan los escritores.

Algunos autores consideran que las obras que pertenecen a cada uno de los tres géneros constituyen subgéneros literarios. Sin embargo, por sí mismas poseen rasgos característicos que se repiten de uno a otro texto y terminan conformando modelos clásicos; por esta razón pueden considerarse géneros por sí mismos. En este caso se encuentran la novela, el cuento, la tragedia, la comedia y otros.

Los géneros literarios están sujetos a la evolución, ya que el momento histórico puede determinar la preponderancia de un género literario y por tanto una mayor evolución y cambios en sus características; por tal motivo es necesario estudiar un texto literario desde la perspectiva de la época y el pensamiento filosófico de su autor.

GENERO ÉPICO-NARRATIVO

Requiere un Narrador que relata y describe sucesos reales o imaginarios que constituyen una historia. El narrador puede ser ajeno a ésta o formar parte de los personajes, a quienes, a veces, les permite hablar directamente (mediante diálogos); ellos interactúan en un espacio y tiempo determinados, mismos que el narrador describe. Los textos antiguos usaban el verso, los actuales, la prosa. En éste género podemos considerar:

La Fábula

Es una composición breve en la cual se desarrolla una acción e intervienen diferentes tipos de personajes: animales, plantas,, elementos de la naturaleza o personas. La fábula tiene un fin didáctico; escrita en prosa o en verso contiene una moraleja o enseñanza moral. Su origen se remonta al Oriente, después se extiende a Grecia y a Roma, posteriormente a las naciones modernas.

La Leyenda

Leyenda proviene del latín legenda que significa lo que se ha de leer. Es una composición en verso o en prosa cuyo asunto es histórico, tradicional o legendario, la cual ha sido enriquecida con elementos populares fantásticos que se transmitían en forma oral. La leyenda nace de la necesidad de explicar los fenómenos incomprensibles. Narra un suceso que supuestamente ha ocurrido en un determinado lugar. Aparecen en ella elementos y personajes fantásticos o sobrenaturales, en un ambiente misterioso, relacionados en muchos casos con las creencias religiosas.

Las leyendas más antiguas provienen de la India, otras surgieron durante la Edad Media y se prolongaron durante todo el feudalismo. Actualmente, el modelo castellano son las leyendas de Adolfo Bécquer: La ajorca de oro, el rayo de luna, ente otras.

El Cuento

El cuento es un relato breve y artístico de hechos imaginarios que se relacionan con una situación real. Surge de las narraciones orales de sucesos fantásticos; se caracteriza por la presencia de un narrador que cautiva el interés de lectores u oyentes.

Originalmente se creó con el fin de dar una lección moral o de inculcar normas de conducta. Este tipo de narrativa abarcaba desde lo trágico y heroico hasta lo cómico y burlesco, o de lo fantástico a lo realista. El cuento es una narración oral o escrita, de extensión corta en comparación con la novela. Se identifica por su asunto analítico en el cual se elimina todo lo superfluo (descripciones inútiles, si el pasaje no es parte importante de la acción).

Levin Schücking dice que el cuento moderno se puede comparar con el trabajo de un matemático por sus fórmulas cortaas y elegantes; el cuentista debe dar una historia en un espacio breve. Al cuento se le ha definido como “llevar la cuenta de algo”. En general, es un escrito en prosa de carácter imaginativo, costumbrista, didáctico y anecdótico. En él participan pocos personajes y tiene un final inesperado el cual impresiona al lector.

La Novela

Es una obra literaria, en prosa, de cierta extensión, que describe sucesos humanos en la cual se mezclan elementos de ficción y realidad. La novela nace de la observación de la naturaleza, las costumbres y los caracteres de los hombres. De distingue del cuento en que generalmente es más largo, su estructura más amplia y compleja, tiene mayores acciones y personajes. Por su larga extensión se divide en capítulos y se manejan distintas ideas o temas.

Los temas que predominan en la novela del siglo XX son la sensualidad, el tiempo, la infancia, el fracaso,, etc. En la novela moderna se le da un nuevo sentido al tiempo literario, así como al tiempo interior del personaje; también se caracteriza por la importancia que se le ha dado a su expresión estética y a las cuestiones estilísticas.

La Epopeya

Es la narración poética de una acción grande, memorable y extraordinaria, capaz de interesar a un pueblo y, a veces, a la humanidad entera. Ejemplos de epopeya son: La Iliada de Homero, la Eneida de Virgilio, el Mahabharata y el Ramayana, entre otros. Los elementos principales de la epopeya son: la acción, los personajes, el plan, el estilo y la versificación.

La epopeya es el poema de mayor extensión, formado por miles de versos divididos en cantos o libros. Las partes –formales- en que se divide la epopeya son: proposición, invocación, exposición y narración.

La epopeya en vez de cantar las hazañas de un héroe individual, expresa el ideal de todo un pueblo o nación, que han sido fundamentales para éstos, ensalzando los sentimientos y creencias de su gente. Intervienen héroes dotados de poderes sobrehumanos y dioses. Por eso, la acción que narra es grandiosa con elementos sobrenaturales y maravillosos.

Cantares de Gesta

Reciben este nombre los cantares épicos que se escribieron durante la Edad Media. Narran hechos casi siempre violentos, guerras, venganzas, hazañas (gestas), etc. El protagonista es un héroe descrito como un ser excepcional: valiente, generoso, fiel. Con este nombre se denomina a los primitivos cantares heroicos castellanos, compuestos para ser cantados por los juglares en algunos espectáculos públicos o privados.

El cantar de gesta español más importante es el Poema del Mio Cid. La estructura formal del poema es de dieciséis silabas con una cesura (pausa central) en medio; sin embargo, por ser poesía popular, el metro puede ser muy irregular. Se desprende de la epopeya y se caracteriza porque se desarrolla una acción y una historia concretas.

GENERO LÍRICO-POÉTICO

Exalta la interioridad de quien escribe; refleja sus sentimientos, emociones y sensaciones. Se manifiesta la sensibilidad del autor. Su característica principal es la abundancia de figuras retóricas, un ritmo musical, un lenguaje bello y la alteración lógica de las palabras. Algunos poemas tienen elementos narrativos, pero siempre predomina el propósito de expresar la subjetividad. La voz que habla en el poema se reconoce como sujeto lírico (o voz poética). La forma dominante en este género es el verso, aunque muchos poetas, en la actualidad, han preferido la prosa. Entre las obras poéticas se encuentran:

La Oda

Del griego odé= ode (canto), poema que se cantaba con el acompañamiento de la lira. En él se reflejan los sentimientos del autor: melancolía, añoranza, protesta. Hoy en día las odas se distinguen por su brío y energía del sentimiento. De acuerdo con su temática se clasifican en sagradas, de ideas religiosas; heroicas, de grandes hazañas y filosóficas o morales.

El Himno[2]

Fue una de las primeras composiciones líricas. En un inicio fue hecha en honor a los dioses. Actualmente el himno es una composición poética de tono solemne que canta y ensalza las hazañas o las virtudes de un héroe o de una nación; puede celebrar la victoria de un ejército e incluso hablar de la llegada de la primavera o referirse a un acontecimiento importante de tipo social. Se distingue de la canción y de la oda por su carácter popular y religioso. El himno supone el concierto de una multitud para la interpretación de los sentimientos y de los entusiasmos.

La Elegía

La elegía es un canto fúnebre o de lamentación, fue en su orígen un pequeño poema dedicado a cantar la muerte de una persona querida. Después se extendió a lamentar las desgracias de las familias, lo desastres nacionales y mundiales, y hasta las desdichas e infortunios del amor. Existen dos tipos de elegía: la heroica, que habla de desgracias públicas, y la personal, que exalta las penas del poeta.

El Soneto

Es un poema originario de Italia. Se compone de dos cuartetos y dos tercetos, con un metro endecasílabo (de once sílabas). Usualmente, en las dos primeras estrofas se expone la idea; en el primer terceto se da una conclusión de lo expuesto; en el segundo terceto, el poeta revela, de manera concisa y rotunda, su sentimiento o una imagen notable.

La Canción

Surge de la imitación de la poesía italiana que se recitaba o se leía. Es posible que Petrarca fue el primer poeta que las popularizó con su famoso libro Canzone. Posteriormente fue cultivada por los poetas de los siglos de oro de España. El tema de la canción es amoroso o de tono vibrante y apasionado. Es un poema de tono contemplativo y subjetivo, de variedad de formas y riqueza métrica (número d sílabas en un verso).

La Cantata

Es un poema de forma pequeña, destinado a ser cantado, parecido a una ópera en miniatura. Su estructura consta de dos partes, una para ser cantada y la otra recitada.

La Balada

Sus orígenes se encuentran en las poesías inglesas y alemanas. Se caracterizan por su expresividad en forma dramática o narrada que expresa un sentimiento delicado y profundo de trascendencia filosófica, que va revestida de un tono sentimental y melancólico. Es de extensión métrica libre.

GÉNERO DRAMÁTICO-TEATRAL

Coincide con el género narrativo en el relato de una historia, pero a diferencia de éste, son los personajes quienes la viven directamente. Es decir, la historia se representa. El texto se escribe en diálogo con la intención de que las acciones se actúen. También se ubica en un tiempo y un espacio, los cuales se determinan mediante acotaciones (escritas con letra cursiva, entre paréntesis, para no confundirlas con los diálogos) que más tarde se traducirán en escenografía, vestuario, coreografías y otros elementos teatrales.

En el género dramático la acción se vuelve el eje fundamental y determinante de los contenidos del mundo. Todo drama se subordina a la acción y se evitan los hechos innecesarios, los personajes inútiles, las descripciones de relleno. Lo que interesa es resaltar los acontecimientos de la figura humana sin importar el tiempo. Los elementos que lo conforman son: la mímica, la voz, el desplazamiento, el silencio y la representación, ya que cumplen una función comunicativa. La obra dramática debe ser concisa, de lenguaje directo y en forma de diálogo. El mundo dramático está constituido por la acción, los personajes, las situaciones y la representación. No debe confundirse drama con teatro, porque el primero representa al mundo de la acción, mientras que el segundo es el lugar donde se representan las escenas.

Las obras, desde la antigüedad hasta el Renacimiento y algunas siglo XIX, se escribieron en verso. Las obras contemporáneas han preferido la prosa. Algunas obras que pertenecen a este género son:

Tragedia

La tragedia nace en Grecia. El vocablo tragedia se deriva de Tragós (tragoz) que significa “macho cabrío” o canto del chivo. A ese canto se le llamó ditirambo, es decir, un canto coral donde los hombres cubiertos con pieles de macho cabrío cantaban y danzaban desenfrenadamente. Se daba lugar en las fiestas dionisiacas. Eran fiestas dedicadas a la lujuria y el desorden. Los más grandes representantes de éste género en la Grecia antigua fueron: Esquilo, Sófocles y Eurípides.

La tragedia es una obra dramática en la que se representa un hecho grandioso, en el cual intervienen personajes heroicos y hay un desenlace catastrófico, provocando en el espectador horror y piedad por aquellos personajes que no pueden alterar su destino. El asunto que trata es un conflicto de la vida humana.

Presenta personajes de alto rango, dominados por fuertes pasiones que les arrastran a graves conflictos y tensiones entre sí, con un lenguaje exaltado y sublime. El protagonista o héroe, ejerciendo su libertad o ayudado por algún dios, decide y actúa en contra de las normas establecidas, se produce así una situación de trasgresión. En contra de él actúa el antagonista, que puede ser un hombre, un grupo –también ayudado por otros dioses- o un conjunto de circunstancias adversas a la acción del héroe y que representan y tratan de mantener el orden religioso-moral. El conflicto desemboca siempre en la catástrofe (muerte del héroe), triunfando así la justicia divina o venganza de los dioses por el pecado de trasgresión y restableciéndose la situación inicial.

La contemplación de la tragedia producía en los espectadores la catarsis (liberación o purificación), al participar, aunque sólo fuera pasiva y ficticiamente, con sentimientos de piedad y de horror, en la representación trágica, que era un auténtico rito religioso.

Comedia

Es una obra teatral cuyo fin es divertir al público. En ella se presentan problemas de la vida cotidiana en la cual se ridiculizan las costumbres y los conflictos, dándose una serie de enredos y situaciones equívocas; aborda el asunto en un tono festivo y ligero, y su desenlace es feliz. La comedia también tiene su origen en Grecia, a partir del culto y del rito dionisiaco. Se caracteriza por ser rural, pues en el campo se celebraba la vendimia (relacionada con la recolección de la uva). Sus cantos eran una mezcla de himnos rituales. Su proposito era la enseñanza: corregir y divertir. El lenguaje es popular.

Los temas de la comedia pueden ser variados; los hay desde la política hasta situaciones sociales. Sus máximos representantes son, entre la cultura clásica: Menandro y Aristófanes (griegos); Plauto y Terencio (latinos); en el siglo XVII Molière y La Fontaine (Francia); en el siglo XVIII Goldoni y Gozzi (Italia); en el siglo XIX Bulwer Lytton, Ayron (Inglaterra); y José Zorrilla (Don Juan Tenorio) y López de Ayala.

Drama

En el drama se representa una acción de la vida cotidiana. En él se mezclan elementos trágicos y cómicos. Presenta un conflicto importante y doloroso, como en la tragedia; pero los personajes son seres normales, como en la comedia, ya que en este tipo de obra se combinan lo sombrío y lo doloroso, lo cruel y lo patético[3], lo cómico y lo risible, el desenlace es el que desee darle el autor, de acuerdo con el asunto; por lo regular éste suele ser patético.

Melodrama

Se trata de un espectáculo en el que el texto hablado se integra con la música. La forma, que ya comenzó en el antiguo teatro griego, se hizo popular en el siglo XVIII y un gran ejemplo de ello es la Ópera del mendigo (1728) del dramaturgo inglés John Gay. Asimismo han sido incorporadas secciones de melodrama en obras de compositores como Ludwig van Beethoven (Fidelio, 1805), Carl Maria von Weber (Der Freischütz, 1821), Giuseppe Verdi, Richard Wagner, Richard Strauss (Enoch Arden, 1898) y Arnold Schönberg (Un superviviente de Varsovia, 1947).

Por extensión, el término melodrama ha sido finalmente aplicado a cualquier obra con trama romántica en la que el autor manipula los acontecimientos para actuar directamente sobre las emociones del público sin tener en cuenta la lógica o el desarrollo del personaje. Su función primordial es divertir. En el melodrama los personajes viven con frenesí; su forma de sentir y mirar el mundo es exagerada y se mueven en circunstancias originadas a partir de valores contrapuestos: amor/odio, bien/mal, amor/deber. El mundo presentado por el melodrama es simple y maniqueo. Ha gozado de popularidad en diversos periodos y se ha abusado tanto de su forma que la palabra melodramático ha alcanzado un valor despectivo referido a obras efectistas, inverosímiles y de escasa proyección artística.

Buenos ejemplos de este género son Misantropía y arrepentimientos (1789) del autor alemán August von Kotzebue, y los populares melodramas de finales del siglo XIX y principios del XX, consideradas lacrimógenas obras sin valor literario, de Dion Boucicault o la dramatización (1853) de la novela La cabaña del tío Tom (1853) de Harriet Beecher Stowe. En España destacan los melodramas de José Echegaray y Jacinto Benavente, ambos ganadores del Nobel de literatura en 1904 y 1922 respectivamente. El género durante el siglo XX se plasma en series de películas que se valen de recursos melodramáticos como el suspense y otras emociones intensas propias de películas románticas, policíacas, de terror y todas aquellas que producen en el espectador un ejercicio emocional intenso. Las telenovelas de televisión utilizan también estrategias melodramáticas.

Farsa

Obra teatral cómica que se representaba con la finalidad de hacer reír a su público. La farsa era presentada por las compañías ambulantes de iban de pueblo en pueblo; la escena era improvisada por sus actores, cuyos personajes presentaban rasgos exagerados, muy próximos a la caricatura y ridiculizados por el autor. Actualmente la farsa es una obra cómica de carácter grotesco.



[1] La primera clasificación de los géneros literarios pertenece a Aristóteles, quien los redujo a tres: épica, lírica y teatro. El primero ha extendido su significado, al incluir la novela, a la noción más amplia de narrativa. Pero el género, entendido como conjunto de constantes retóricas y sígnicas o semióticas que identifica y reúne a varios textos, se va conformando históricamente. Por tanto, resulta muchas veces difícil fijar rígidamente los límites entre lo propiamente narrativo o épico-narrativo, lo lírico o poético y lo dramático o teatral.

[2] Los Himnos nacionales, son canciones oficiales de las naciones en honor del espíritu de la patria. Algunos himnos loan específicamente a un personaje o suceso histórico; otros exaltan la belleza del país. Algunos son simples melodías sin letra, a veces no más largas que una breve fanfarria.

[3] adj. Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.